Los niños de su país no aprenden su nombre en las escuelas. Los diarios de su país no hablan de él. Jamás apareció su rostro en la televisíon. Ningún presidente de su país lo ha mencionado nunca en un discurso, ni tampoco un ministro, ni un diputado, ni un consejal de município. No ha recibido ningún premio oficial. Nunca fue condecorado. La Academia Argentina de Letras no ha presentado su candidatura al Nóbel, ni al Cervantes, ni a nada. Jamás ha sido visto en recepciones, vernissages, lanzamientos, inauguraciones, homenajes, ni en otros acontecimientos de la vida cultural. Nunca figuró en la lista de best-sellers. En ningún aeropuerto fue recibido en el salón reservado a las Very importat persons. Ningún embajador de su país se ha ocupado de él, como no sea para denunciarlo.
Es el mejor de los poetas argentinos, y una de las más altas voces de la poesía de lengua castellana. Se llama Juan Gelman. Está prófugo de la justicia.
Del libro "Nosotros decimo NO" (1989) del escritor uruguayo Eduardo Galeano
Padre, desde los cielos bájate, he olvidado las oraciones que me enseñó la abuela, pobrecita, ella reposa ahora, no tiene que lavar, limpiar, no tiene que preocuparse andando el día por la ropa, no tiene que velar la noche, pena y pena, rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.
Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces, que me muero de hambre en esta esquina, que no sé de qué sirve haber nacido, que me miro las manos rechazadas, que no hay trabajo, no hay, bájate un poco, contempla esto que soy, este zapato roto, esta angustia, este estómago vacío, esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre cavándome la carne, este dormir así, bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido te digo que no entiendo, Padre, bájate, tócame el alma, mírame el corazón,! yo no robé, no asesiné, fui niño y en cambio me golpean y golpean, te digo que no entiendo, Padre, bájate, si estás, que busco resignación en mí y no tengo y voy a agarrarme la rabia y a afilarla para pegar y voy a gritar a sangre en cuello.
En este programa de Viglietti se puede escuchar el testimonio de:
Eduardo Galeano sobre Juan Gelman, en el cabildo de Montevideo durante un homenaje a Juan organizado por la revista “El Sur también existe” “Tus compañeros ya han hablado y hablado tan bien de Juan y de su poesía como dijo Mauricio* que dijo Ortega y Gasset “Este Juan que nos place a todos” porque se anticipa a las cosas que uno quisiera decir y las dice de tan bella y perfecta manera ¿no?, yo que soy prosista vil pero que tuve infancia católica, a veces converso todavía con el Dios que perdí y le digo: “Dígame Don Dios, usted no podría hacerme poeta, a mi me gustaría y dice… ahhh como no y digo bueno pero…poeta pero para escribir como Gelman; a no eso si que no me decía Dios"
La gran poeta Idea Vilariño* a Juan Gelman homenajeado en el Teatro el Galpón; “Yo tengo pocas admiraciones y este Juan gelman es una de las más antiguas, de las más firmes y de las más profundas, por su poesía y por su vida, por su dignidad de hombre y por su coherencia militante, por tratarse de una de esas grandes personalidades poéticas que algunas veces se tiene el raro privilegio de poseer y por ser como decía Darío “Uno de los grandes humanos” una de esas figuras de coherencia moral, política y humana que no abundan y que son la sal de la tierra, por todo eso estoy y estamos aquí, nada más voy a decir, nada sobre su obra ni sobre sus circunstancias, nada hay que no sepamos todos, nada que no hayan dicho mejor sus poemas, su conducta, alguna carta, pero quiero decir si que no alegramos y nos honramos de tenerlo aquí, de rodearlo, de compartir con él, de escucharlo, de ser sus amigos, eso es todo"
Recital a dos voces (Daniel Viglietti y Mario Benedetti) en 1994 en el Gran Rex de Buenos Aires, Mario Benedetti; “Este poema que se titula “Compañero de Olvido” está dedicado al poeta argentino Juan Gelman”
El escritor argentino Juan Gelman, que ha sabido testimoniar en su poesía su tiempo literario e histórico, ha ganado el Premio Cervantes 2007, considerado el más prestigioso de las letras hispanas y que concede el Ministerio de Cultura en reconocimiento al conjunto de la obra de un autor. Gelman, de 77 años, es uno de los autores argentinos más premiados de la generación de los años 60-70, y ha recibido el Premio Nacional de Poesía de su país, el de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, el Iberoamericano de Poesía "Pablo Neruda" y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Intervienen: ANTONIO GAMONEDA, miembro del jurado y anterior Premio Cervantes; VÍCTOR GARCÍA DE LA CONCHA, director de la Real Academia española y el poeta galardonado.
Poemas de Juan Gelman:
Vídeo
HIMNO DE LA VICTORIA
(en ciertas circunstancias)
en madrugada en pleno su esplendor quién sino yo como ginebras destruyendo a sus víctimas amadas para dar luz a la indecisa claridad de sus mesas quién sino yo con papelitos lujosas descripciones hechas para callar o la palabra mesa las mentiraslos metros de mentiras para vestir los codos del borracho los sastres están tristes pero se cose y canta se miente en cantidad hermanos míos resulta bella la fealdad amorosas las pústulas gran dignidad la infamia al pájaro al cantor al distraído le han crecido reptiles con asombro contempla su gran barbaridad hurrah por fin ninguno es inocente caballeros brindemos las vírgenes no virgan los obispos no obispos los funcionarios no funcionan todo lo que se pudre en ternura dará miro mi corazón hinchado de desgracias tanto lugar como tendría para las bellas aventuras.
GOTÁN
Esa mujer se parecía a la palabra nunca, desde la nuca le subía un encanto particular, una especie de olvido donde guardar los ojos, esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo. Atención atención yo gritaba atención pero ella invadía como el amor, como la noche, las últimas señales que hice para el otoño se acostaron tranquilas bajo el oleaje de sus manos. Dentro de mí estallaron ruidos secos, caían a pedazos la furia, la tristeza, la señora llovía dulcemente sobre mis huesos parados en la soledad. Cuando se fue yo tiritaba como un condenado, con un cuchillo brusco me maté voy a pasar toda la muerte tendido con su nombre, él moverá mi boca por la última vez.
CONFIANZAS
se sienta a la mesa y escribe «con este poema no tomarás el poder» dice «con estos versos no harás la Revolución» dice «ni con miles de versos harás la Revolución» dice y más: esos versos no han de servirle para que peones maestros hacheros vivan mejor coman mejor o él mismo coma viva mejor ni para enamorar a una le servirán no ganará plata con ellos no entrará al cine gratis con ellos no le darán ropa por ellos no conseguirá tabaco o vino por ellos ni papagayos ni bufandas ni barcos ni toros ni paraguas conseguirá por ellos si por ellos fuera la lluvia lo mojará no alcanzará perdón o gracia por ellos «con este poema no tomarás el poder» dice «con estos versos no harás la Revolución» dice «ni con miles de versos harás la Revolución» dice se sienta a la mesa y escribe.